Lo que ya predijo en su día el psicólogo y autor de éxito internacional Spencer Johnson en su libro ¿Quién se ha llevado mi queso? Se está produciendo antes de lo esperado. Este bestseller divertido e inteligente narra una fábula que muestra que todo cambia y que las fórmulas o los métodos que sirvieron en un pasado pueden quedar obsoletos con el paso del tiempo. Por eso, a través de 4 personajes -2 ratoncitos y 2 hombrecillos- cuenta cómo éstos vivían felices en una habitación repleta de queso, felices y bien abastecidos, hasta que de repente un buen día desaparece el queso y se embarcan en una aventura para encontrar un nuevo lugar donde haya queso.
Uno de los capítulos más representativos del libro dice así: “Las viejas convicciones no te conducen al Queso Nuevo”.
Y sigue así:
- Al cambiar las convicciones también se cambia lo que se hace. Uno puede estar convencido de que un cambio le causará daño y resistirse por tanto al mismo; o bien puede creer que encontrar Queso Nuevo (nuevas oportunidades) le ayudará, y entonces acepta el cambio. Todo depende de lo que uno prefiera creer.
“Al comprender que puedes encontrar Queso Nuevo y disfrutarlo, cambias el curso que sigues”.
Esta cultura de cambio que se refleja en este libro está cada vez más presente en nuestra sociedad, incluido por supuesto, el ámbito laboral. El ejemplo claro es una nueva regulación de la ley de teletrabajo que habría tardado muchos años en llegar y ser de urgente prioridad si no se hubiera producido una pandemia mundial como la actual.
Además, de incorporar en las empresas tanto de ámbito público como privado nuevos procesos que suponen un ahorro en costes a largo plazo y un beneficio común para toda la sociedad. A través de, evitar desplazamientos innecesarios, una nueva movilidad más verde y una nueva industria que tendrá que ingeniárselas para adaptarse a los cambios y a la nueva demanda. Reitero la idea, estos cambios tampoco se habrían producido si no se hubiera dado una situación como la actual.
Tanto los trabajadores como las empresas nos tendremos que adaptar al cambio y proponer de manera conjunta, incluyendo a todos los actores soluciones beneficiosas y lo más colectivas posibles, muere el individualismo y triunfa el colectivismo. En definitiva, flexibilidad, control, anticipación, cambio, rapidez y aventura un nuevo vocabulario con el que tendremos que relacionarnos de manera habitual. Pero sobre todo y lo más importante, habrá que saborear la aventura y disfrutar del Queso Nuevo.
